lunes, 2 de marzo de 2009

Hay que empezar

Ya es marzo de 2009. Hace algo más de seis meses que he vuelto a correr. Llevaba casi tres años parada. Paradísima. Y hay que decir, parada, triste, y flaca, muy flaca. Lo peor de la inercia es que ella es una aspiral siempre ascendente que te seduce para después hacerte sumir en sus anillos. Finalmente consegui volver. Un día, dos. Tres semanas, otro mes... y la alegría se instala y aquellos anillos... se los zampa a todos, de golpe, con ganas y con dulce rabia. Aquí estoy. Aqui estamos, mis pies y yo, recien venidos de la calle. Al lado, observándonos, están las deportivas de turno, y entre los tres nos reímos del percurso de hoy. De lo de hoy y del de todos los días. Correr es eso, reírse de la vida.